jueves, 16 de mayo de 2019

Últimos libros de fantasía que he leído (marzo y abril)


Estos dos volúmenes los leí a primeros de marzo. Son una serie de novelas gráficas de una fantasía steampunk con muchos elementos asiáticos. Una de las mejores cosas de Monstress es el mundo tan original que presenta: un mundo donde la guerra entre humanos y arcanos está a punto de estallar, con dioses antiguos, monstruos, fantasmas y gatos que hablan

Al principio me sentí un poco perdida, pues este libro te suelta en mitad de este mundo tan complejo y con tantos elementos sin darte muchas explicaciones. Poco a poco te vas enterando de cómo funcionan las cosas, de quién es quién y de cuales son las intenciones de la protagonista. 

Es una historia llena de acción, con muchos personajes y mucho misterio rodeándolos. Es un libro en el que se nota que el pasado pesa, y ese pasado se nos va dando con cuentagotas. Monstress tiene una fantasía muy oscura y por momentos hasta lo consideraría un poco gore. Sin embargo, las ilustraciones son una preciosidad, una delicia, y da hasta pena pasar la página por lo bonitas que son. 

Los volúmenes son muy cortos, y pasan tantas cosas y hay tanta intriga que a mí me supieron a poco. Desde luego, estoy deseando ponerme con las siguientes entregas, tengo mucha curiosidad por ver hacia dónde avanzará la trama.

Hace ya un par de años que leí la trilogía de Mistborn, y aunque tenía claro que quería continuar con la segunda Era, entre unas cosas y otras no me puse con ella hasta el mes pasado. 

Aleación de ley sirve de puente entre la primera y la segunda Era, y aunque realmente se puede leer de forma independiente, sí que recomiendo haber leído antes la trilogía original para entender mejor la historia. El mundo ha cambiado durante los 300 años que separan ambas historias, y ahora nos encontramos en plena revolución industrial: luz eléctrica, ferrocarril, armas de fuego y muchos otros avances. Todo ello combinado con la alomancia y la ferruquimia, las magias que ya existían en la trilogía original y que aquí se desarrollan y se expanden todavía más. 

Nuestro protagonista ahora es Wax, un agente de la ley retirado que vuelve a las andadas para detener a una banda de ladrones que está aterrorizando a la ciudad de Elendel. 

Este libro es trepidante. Tiene muchísima acción -sin resultar excesiva- y las páginas se pasan volando, lo que ya es costumbre con este autor. Se lee rapidísimo, además de que no es un libro demasiado largo, y se hace muy entretenido. Aleación de ley te deja con ganas de más. Con ganas de saber más del mundo, de los personajes que se presentan en esta novela y que prometen arcos muy interesantes y de las intenciones dudosas de esta banda de ladrones que esconde más de lo que parece. 

Sin duda, este libro es la preparación para lo que está por llegar. Se lee casi sin darse cuenta y cumple con su prometido, que es dejar los dientes largos para Sombras de identidad. 


Tenía ganas de leer algo de fantasía autoconclusiva y me decidí a probar con esta autora que tan buenas críticas ha cosechado. Bueno, desde ya os digo que he tenido que abandonar Spinning silver cuando iba por el 50%, y mucho me ha durado.

El libro es un retelling libre de Rumpelstiltskin, coge elementos del cuento original y los mezcla aquí. El principio es lento, introductorio y atmosférico. Desde luego, te mete en este mundo invernal y oscuro, rodeado de bosque.

Tenemos 3 protagonistas cuyos puntos de vista se van alternando y cuyas historias se van entrelazando. Aunque no tengo problema con los libros lentos, y de hecho el principio me estaba gustando, llegada la mitad de la historia sin que pasara nada ni se divisara una trama clara o algo que me interesara mínimamente, me pareció absurdo continuar.

Y es que es eso: este libro me aburrió enormemente. Las 3 mujeres principales no me parecían personajes demasiado allá: apenas se desarrollaban o tenían profundidad más allá de cuatro cosas básicas. Además, sus hilos no me interesaban.
Tenemos a Myriam, una prestamista que debido a su gran capacidad llama la atención de un Lord Staryk -algo así como un señor mágico de la nieve- que decide casarse con ella. Y durante una buena parte del libro eso es todo: la amenaza del Staryk, su posterior matrimonio, y Myriam dando vueltas por un palacio sin hacer nada en un reino de hielo. Si ella se aburre, ¡imagínate yo que lo estoy leyendo!
La trama de Irina es prácticamente igual. Ella termina casada con el tsar, que sería algo así como el rey, y durante todo su matrimonio no pasa absolutamente nada. Pero vamos a ver, Naomi, ¿se puede saber qué me estás intentando contar?

En fin, que al final lo abandoné y no me arrepiento en absoluto, porque me da la sensación de que para mí hubiera sido un suplicio llegar hasta el final.

sábado, 11 de mayo de 2019

Película: Wonder (La lección de August)

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Título: Wonder
Director: Stephen Chbosky
Guionistas: Stephen Chbosky
Género: Drama
Duración: 113 minutos
Puntuación: 8

Auggie Pullman es un niño que nació con una deformidad facial. Ahora, tras diez años de encierro en casa, tendrá que asistir por primera vez a la escuela, donde intentará por todos los medios encajar con el resto de compañeros.
Tenía pendiente ver la adaptación de Wonder desde hacía bastante, pero por unas cosas u otras siempre iba postergándolo. Al final decidí ponerme con ella y menos mal que lo hice, porque ha sido una película que me ha encantado. 

August es un niño que nació con una deformidad facial. Desde pequeño ha sufrido innumerables operaciones: para ayudarle a respirar, a comer, incluso a verse más normal. Sin embargo, su cara nunc va a ser como la de los demás niños. Debido a su condición, sus padres han estado desde siempre entregados a él y ha sido educado en casa. Sin embargo, ha llegado la hora de que August vaya a la escuela, con todo lo que eso implica

La película está contada desde diferentes puntos de vista: August, Jack Will, Via y Michelle, igual que en el libro. Normalmente no me suele gustar mucho cuando en las adaptaciones utilizan la voz en off a modo de narración, pero he de decir que en Wonder es un recurso que funciona bastante bien, que ayuda a empatizar con los personajes y con la historia sin que resulte machacón.

Esta es una de esas historias que están llenas de sentimientos y que te remueven la patata. Habla de la familia, de la superación, de la relación entre padres e hijos e incluso del amor. Yo estuve llorando como una magdalena de principio a fin, y casi seguro que al menos consigue arrancaros un par de lágrimas. Desde luego, Wonder es una película muy tierna, que tiene un gran mensaje y que deja un buen regusto en la boca al terminarla. 

Todos los actores están geniales. Por supuesto, la palma se la lleva Auggie, que yo creo que hace un trabajazo en esta película. Pero, en general, tanto niños como adultos están fenomenales y las relaciones entre ellos surgen y se construyen de forma muy natural, se sienten muy muy reales. 
En general, Wonder es una película que se pasa volando, que no te deja ningún momento para aburrirte y que, aunque tiene muchos momentos duros, es una de esas películas que al final tiene un mensaje feliz

En fin, siento que tampoco quiero contaros mucho más de la historia, y que más o menos ya he dicho todo lo que me ha hecho sentir y lo mucho que he disfrutado viéndola. Desde luego, es una película que recomiendo a toda clase de público y que todo el mundo debería ver. No deja indiferente a nadie y su moraleja es clara pero efectiva. 


En resumen:  Wonder es una magnífica adaptación de la novela que lleva el mismo nombre. Capta a la perfección la esencia de la historia usando unos actores que están magníficos en sus papeles, un ritmo que no decae y que hace que la película se pase volando y un final que enternece. 

lunes, 6 de mayo de 2019

IMM: ¿Qué estoy leyendo?

¡Hola a todos!

Hacía ya un tiempo que no traía una entrada de esta sección y ya iba tocando. Hace unos días fui a la biblioteca y saqué algunos libros que quiero enseñaros y que espero leer en este mes (a ser posible).
Entre unas cosas y otras, al final no he leído demasiado en abril, pero espero poder recuperar el ritmo en mayo.
Además, así aprovecho para hablaros un poquito de lo que estoy leyendo ahora mismo y de lo último que he leído.

El cielo es azul, la tierra blanca, de Hiromi Kawakami: este libro japonés tan cortito nos cuenta una historia de amor de lo más peculiar entre una mujer y su antiguo maestro. Es un libro sutil, de emociones contenidas y en el que a veces puede parecer que no pasa nada. No me disgustó, de hecho lo leí muy rápida, pero sí que me dejó un poco fría en cuanto a sentimientos. Espero tener lista la reseña dentro de poco. 

La rosa de medianoche, de Lucinda Riley: este libro lo cogí por un impulso. Llevo tiempo queriendo leer a la autora pero me daba pereza meterme con una saga tan larga como la de Las siete hermanas, así que al final me decanté por este, que es autoconclusivo. 


El don de la lluvia, Tan Twan Eng: este autor se coronó el año pasado con su novela El jardín de las brumas, que fue una de mis mejores lecturas. Si este libro se parece mínimamente, no tengo duda de que me va a encantar.

Spinning silver, de Naomi Novik: esta es mi lectura actual. Estaba entre este libro o Un cuento oscuro, pero al final me he decidido por este último. De momento no llevo mucho pero tiene bastantes elementos para que me guste.

¿Los habéis leído? 

¿Os llaman la atención?

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