¡Hola lectores!
Os traigo una nueva entrada de esta sección, esta vez para hablar de esos libros que dejan a uno con la boca abierta. Puede ser porque el final sea toda una revelación, o porque en uno de los capítulos la trama pegue un giro de 180º (un plot twist o vuelta de tuerca). En definitiva, que pasa algo que no te esperabas para nada y se te queda una cara de tonto que no puedes con ella. Sin duda, es maravilloso cuando te pasa eso.
Así que sin enrrollarme más, aquí os dejo los libros que más me sorprendieron a mí en su momento y que en algún momento determinado, me hicieron decir: Pero, ¡¿qué está pasando?!
Battle Royale, Koushun Takami: El final de este libro simplemente me dejó impactada, pensando que era imposible que hubiera pasado eso, y sin duda fue una de las cosas por las que me gustó tantísimo.
Pandemonium, Lauren Oliver: Sé que lo que ocurre al final de este libro mucha gente se lo veía venir, pero yo simplemente no me lo esperaba. Encima, cuando lo leí todavía no había sido publicado Requiem, y pensaba que me iba a morir antes de poder esperar a leer el tercero.

Juego de Tronos, George R.R Martin: ¿qué decir de este libro? Los fans de la saga seguro que me comprenden. De entre todos los que he leído, este se lleva la palma por la cantidad de veces que me ha explotado el cerebro con un plot twist, y por poner, pondría la saga entera.
Perfección, Scott Westerfeld: Este caso es un poco raro, ya que al final pasa una cosa de la que yo no me di cuenta hasta que vi la sinopsis del tercer libro, y entonces como que todo cobró sentido en mi cabeza y fue como: ¡no puede ser!
Asesinato en el Orient Express, Agatha Christie: El final de este libro me dejó simplemente flipando, yo no entendía qué estaba pasando ahí y de hecho por eso se ha convertido en uno de mis favoritos de la autora.
La reina roja, Victoria Aveyard: He de decir que el libro en sí no me gustó. Sin embargo, lo que ocurre al final me pilló totalmente desprevenida. He oído decir que hay mucha gente que ya se lo imaginaba, pero a mí me pilló de imprevisto. Lo único que consiguió salvar (mínimamente) en mi opinión, la historia.







