domingo, 8 de febrero de 2015

Character #12: Rudy Steiner (La ladrona de libros)


Sobre el personaje:

Rudy vive en el pueblo al que se muda Liesel, nuestra protagonista. Vive con sus padres y con sus cinco hermanos en el vecindario. Su familia no es precisamente rica, por lo que a menudo Rudy pasa hambre. Rápidamente se convierte en el mejor amigo de Liesel, e incluso se enamora de ella. Rudy no duda en acompañar a la pequeña ladrona de libros en sus aventuras, tanto buenas como malas. Además, suele tomarle el pelo a menudo, continuamente insistiéndole en que le de un beso, sobre todo cuando hace alguna cosa por ella. Es el primero en llamar ladrona de libros a Liesel, aunque su principal mote suele ser saumensch.


Rudy es un niño de cabello rubio (de color limón) y ojos azules, delgado e incluso un poco huesudo. Su familia no apoya el nazismo y él, básicamente no lo entiende. Le encanta el deporte y es muy bueno corriendo, lo que llama la atención del Partido Nazi. Es un chico sincero y un amigo fiel, que no duda a la hora de meterse en cualquier clase de lío y que tiene una naturaleza rebelde, la cuál no duda en mostrar al mundo. Su principal acto de rebeldía fue pintarse todo de negro y correr los cien metros lisos como homenaje a Jesse Owens. 


Opinión personal:

Rudy fue un personaje que se ganó mi corazoncito desde el principio. Nada más empezar el libro ya se nos presenta como un niño alegre y charlatán, que siempre está haciendo preguntas y que no duda a la hora de ofrecerle su amistad a Liesel sin reparos.
Rudy cuenta con la inocencia de cualquier niño de su edad, sin comprender exactamente lo que está pasando en Alemania en ese momento, y sin saber por qué no puede pintarse de negro y querer ser como Jesse Owens. Aunque en términos generales no sabe lo que pasa a su alrededor, a medida que avanza el libro, tanto él como Liesel se van dando cuenta de cómo son las cosas, y, a su manera, empiezan a comprender más o menos la situación.

La verdad es que todo son halagos para este personaje. Tierno y sincero, muy real y muy bien definido, Rudy es sin duda uno de los personajes más queridos de este libro, y no sabría decir si mi favorito. También quiero hacer mención a él en la película, que es exactamente como me lo imaginaba.

Frases (atención spoilers):

-Rudy Steiner temía el beso de la ladrona de libros. Debía de haberlo deseado con todas sus fuerzas. Debió de haberla querido con todo su corazón. Tanto, que nunca más volvería a pedírselo y se iría a la tumba sin él.

—Adiós, Saumensch —rió—. Adiós, ladrona de libros.

Llevarse a un chico como Rudy podría considerarse un robo por diversos motivos —tanta vida por delante, tantas razones por las que vivir— 


Si hubiera podido ver arrodillada a la ladrona de libros junto a su cuerpo diezmado, habría gritado de alegría y girado sobre sí mismo y sonreído. Le habría encantado contemplarla besándole los polvorientos labios devastados por las bombas.

Sí, lo sé.

En la profunda oscuridad de mi corazón de siniestros latidos, lo sé. Le habría gustado, sin duda.

¿Lo ves?
Hasta la muerte tiene corazón. 


¿HAY ALGO PEOR QUE UN CHICO QUE TE ODIE? 
Un chico que te quiera.


—Algún día te morirás por besarme —le dijo. 


-Creo que se me da mejor dejar cosas atrás que robarlas.

Miré un momento lo que contenía su alma y vi un niño tiznado de negro gritando el nombre de Jesse Owens mientras se llevaba por delante la cinta de llegada. 
Lo vi hundido hasta la cintura en el agua gélida, intentado atrapar un libro, y vi un niño tumbado en la cama imaginando el sabor que tendría un beso de su extraordinaria vecina. 
Este chico puede conmigo. Siempre. 
Es lo único malo que tiene. 
Me rompe el corazón. 
Me hace llorar. 

jueves, 5 de febrero de 2015

Sentido y sensibilidad, Jane Austen

Título: Sentido y sensibilidad
Autora: Jane Austen
Editorial: Debolsillo
Número de páginas: 376 páginas
ISBN: 9788499080291
Precio: 10 €
Puntuación: 8

Sinopsis:

Son sus protagonistas las jóvenes hermanas Dashwood, quienes, desde caracteres contrapuestos, comparten el mismo afán por la búsqueda de la felicidad. Elinor, tranquila y paciente, confía en salvar con su discreción los obstáculos que impiden su relación con Edward Ferrars. Impetuosa y extravertida, Marianne, por el contrario, no duda en dejarse conquistar por el seductor Willoughby.

Opinión personal:

Después de haber leído Orgullo y prejuicio, estaba deseando volver a encontrarme con esta autora que tanto me había sorprendido y encantado.
Sentido y sensibilidad nos cuenta la historia de dos hermanas de personalidades opuestas: Elinor, siempre sensata y tranquila, siempre dispuesta a guardarse sus sentimientos en el interior, y Marianne, apasionada, alocada y joven que no duda a la hora de predicar sus emociones a los cuatro vientos.
Aunque no es una novela tan arrolladora como Orgullo y prejuicio sigue un poco su misma línea: nos refleja perfectamente la sociedad de la época, la forma de vida, las costumbres, y los obstáculos a los que tienen que hacer frente una madre con sus tres hijas cuyo marido acaba de fallecer y no tienen apenas fortuna. Cuando el señor Dashwood fallece, su mujer y sus tres hijas se mudan a una casa de campo que amablemente les han facilitado unos parientes lejanos. Es ahí donde comienza a desarrollarse la historia de las dos hermanas Elinor y Marianne, cada una con sus propios problemas y sus líos amorosos.

El libro tiene un ritmo más bien pausado y tranquilo, pero la autora consiguió mantenerme en vilo durante toda la narración, ya que no tenía ni idea de cómo iban a terminar las cosas: si finalmente se iban a arreglar todo o si ya sólo podía terminar de forma desastrosa. Aunque la historia es sencilla, no es para nada previsible ni se hace lenta, sino que avanza a la velocidad que tiene que avanzar para darnos tiempo a conocer a todos los personajes y las relaciones entre ellos. Además, cuenta con algunos giros argumentales que lo ponen todo patas arriba y que no son para nada esperados, lo que la libran de ser una novela monótona.


-No es amor el amor que al percibir un cambio cambia. O no, es un faro inmóvil que contempla las tempestades sin moverse.

Los personajes que, claramente, mejor desarrollados están son Elinor y Merianne. Ambas son totalmente opuestas, y a pesar de ello se apoyan y se quieren muchísimo.
Elinor es toda cabeza, serenidad, sentido. Aunque intenta no mostrar sus sentimientos, eso no significa que no los tenga o que no sean igual de fuertes que los del resto de las personas.
Merianne, en cambio, es todo lo contrario. Aparte de ser tan apasionada y romántica, peca en numerosas ocasiones de ser egoísta y caprichosa, de no preocuparse por los demás y lamentarse únicamente de sí misma y de su propia situación, muchas veces despreciando los sentimientos de Elinor, sin darse cuenta de que tal vez esté sufriendo lo mismo que ella, aunque no lo manifieste abiertamente. Aunque no puedo negar que es un personaje que finalmente reconoce sus errores y lo egoísta de su conducta e intenta corregirse, y eso la libró de caerme mal, ya que todos tenemos errores.
También tenemos a Willoughby, Edward Ferrars, el coronel Brandon, Lucy y muchos más, de los cuáles no voy a decir nada porque cualquier cosa podría ser spoiler. He de destacar al señor Palmer, un hombre extremadamente borde que me ha hecho reír en numerosas ocasiones con sus comentarios.

Como ya he dicho antes, es un libro que mantiene el interés y que no se hace aburrido a pesar de que gran parte transcurre en el campo, entre visita y visita, comida y comida, café y café. Sobre todo el ritmo mejora cuando nuestras protagonistas se instalan una temporada en Londres, una ciudad con mucho más movimiento donde les esperan toda clase de sorpresas.

Nada más tengo que decir, sería alargar la reseña innecesariamente. Después de encontrarme con este libro, aunque no haya estado a la altura de Orgullo y prejuicio, puedo decir que Jane Austen es una autora que confío que seguirá conquistándome, y  ahora estoy todavía más ansiosa de leer otras de sus obras como Persuasión, Emma o cualquier otra.


domingo, 1 de febrero de 2015

Reseña: Cómo conocí al que me hubiera gustado que fuera vuestro padre

Título: Cómo conocí al que me hubiera gustado que fuera vuestro padre
Autora: Dolores Climent y Rosana Estrugo
Editorial: Chiado
Número de páginas: 140
ISBN: 9789896972639
Precio: 11 €
Puntuación: 6,5

Sinopsis:

Dos amigas.
Dos amigos.
Una foto.
Este es el comienzo de una película que sólo ellas vieron, capaz de encasillarse en cualquier género: comedia, romántica, de aventuras y, por supuesto, de ciencia ficción.

Opinión personal: 

Primero darle las gracias a Chiado Editorial por el envío de este ejemplar.

Este es un libro cortito, de pocas páginas (ni siquiera llega a 150) y que se lee muy rápidamente. Está contado a dos voces, las de Antonia y Roberta, dos amigas que nos narran cómo conocieron a dos chicos de los que se enamoraron locamente, Alejandro y Eusebio.
Primero, los aspectos positivos del libro. Es una lectura muy ágil, con muchos toques de humor, escrita de forma sencilla y muy coloquial, vamos que casi resulta imposible que se haga pesada. Antes de que te des cuenta ya se ha terminado.
Las protagonistas son dos chicas en la veintena: deseosas de vivir emociones, alocadas, jóvenes y locas por encontrar el amor verdadero. Aunque no he conectado con ninguna de ellas, pues son dos personajes algo superficiales, lo que sí me ha gustado es la relación que tiene entre ellas. Se nota que son buenas amigas: se entienden, se apoyan y se conocen a la perfección. Siempre están ahí la una para la otra.
Por una parte contamos con Antonia y su relación con Alejandro, y por otra, a Roberta y su relación con Eusebio. Nos cuentan el antes, el durante y el después. Es muy fácil sentirse identificada con este libro, pues la mayoría hemos pasado por situaciones iguales o muy similares a las de las protagonistas. Ese es un gran punto positivo, que los hechos narrados son totalmente realistas y a menudo te ves reflejada a ti misma en las páginas.
Además, hay bastantes toques de humor que me han gustado, sobre todo la forma que tiene Roberta de ver la vida, como si todo fuera un documental de la 2. Sus expresiones de "la manada", "la hembra y el macho", "la danza de apareamiento"... me han sacado varias sonrisas.

Pero también hay otras cosas que no me han gustado en absoluto.
Por ejemplo, como dije antes el lenguaje es muy coloquial, y por eso es fácil de leer, pero hay veces que raya lo vulgar. En fin, sé que esa era la intención, pero a veces me parecía que podrían ahorrarse ciertas palabras y expresiones, porque no-quedan-bonitas.
Al leer el título me esperaba un romance de primera. Muy profundo, aunque el libro fuera cortito, de estos que te dejan suspirando o al menos que te hacen vivir una historia bonita. Pues no: en este libro el amor es totalmente superficial y yo no termino de entender cómo las protagonistas pueden enamorarse en tan poco tiempo y de esa forma.
Yo me quedé varias veces como: ¿eso es amor? Eso es un capricho pasajero, que ni siquiera llega a tanto. Puede que por parte de ellas, incluso un poco más, pero por parte de ellos... yo no vi la historia de amor por ninguna parte, sólo dos chicas obsesionadas con dos chicos que las tratan como quieren, haciéndoles caso cuando les apetece y cuando no, pasando de ellas.
En fin, puede que fuera que tal vez yo iba buscando otra cosa, algo más romántico, y por eso me haya llevado un chasco. 

Cómo conocí al que me hubiese gustado que fuera vuestro padre es un libro que, al final, ni fu ni fa. Es muy corto y se lee rápidamente, pero la historia se te olvida no a los dos días, sino a la media hora. Aunque es entretenido y a ratos divertido, para mí peca de ser superficial y, desde luego, la historia romántica deja mucho que desear.

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