sábado, 24 de noviembre de 2018

Todo lo que han hecho mal con Animales fantásticos


¡Hola lectores!
En principio pensaba hacer esta crítica con el habitual formato reseña, pero como más bien voy a hacer es reflexionar sobre todos los errores y despotricar un poco sobre Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald decidí cambiar el estilo. Como no quiero que esta entrada sea eterna, ya que tengo muchas cosas que decir, vayamos directamente al grano: 

Esta película me ha parecido mala, y mala objetivamente. Me entretuvo más de lo que me esperaba, eso es cierto, pero tras salir del cine y darle unas cuantas vueltas tuve que admitirme a mí misma que Los crímenes de Grindelwald falla en absolutamente todo lo que se propone. Y aquí os doy mi opinión del por qué. 

Animales fantásticos, tanto la 1 como la 2, son películas que no se sostienen por su propio peso. Para mí, estas películas tienen éxito, son entretenidas y gustan hasta un cierto punto simplemente por sus numerosas referencias y alusiones a la saga original. Son películas que están vivas únicamente porque nos hacen recordar la saga de Harry Potter y lo mucho que nos gustó. Pero no son películas que cuenten con una historia sólida en sí misma, interesante y bien desarrollada. Pensadlo un momento: ¿creéis que una persona que no ha visto la saga original podría disfrutar de estas películas? Y no me refiero a que se pierda con algunos apellidos, no conozca la historia o no pille algunas referencias. Creo que alguien que no sea fan de Harry Potter como mucho puede considerar que esta película es entretenida -eso en el mejor de los casos-, pero desde luego no lo suficiente como para seguir con las próximas entregas. 

Y me da rabia decir todo esto. Porque se nota que Los crímenes de Grindelwald tenía buenas ideas. El problema es que se han ejecutado de forma desastrosa. 
Para seguir con la crítica voy a hacer una comparación con los episodios VII y VIII de Star Wars. Sé que del episodio VIII no hay reseña en el blog, pero dejando fallos y opiniones aparte, en general estas dos películas me parecen un buen ejemplo de como SÍ hay que hacer un spin off/secuela de una saga muy famosa e importante. En mi opinión, Animales fantásticos tiene mucho que aprender de estas películas. 

El episodio VII de Star Wars recordaba mucho a la trilogía original, es cierto. Era muy melancólica, con la misma esencia de las anteriores. Pero al mismo tiempo sabía contarnos una historia distinta, introducir nuevos personajes que captaran nuestro interés, y quedó claro con el episodio VIII que han sido capaces de desligarse de la influencia de las originales y seguir su propio camino, ser una historia propia. Eso no lo hace Animales fantásticos. Lo intenta, pero no lo consigue. No tiene magia propia. No consigue que nos interesemos por los nuevos personajes -con algunas excepciones- porque no se esfuerza por desarrollarlos, ni por profundizar en sus sentimientos, en las relaciones entre ellos, en sus problemas, en nada. Harry Potter no sólo hablaba de Voldemort, también hablaba del amor, de la amistad y de la familia. Si Animales fantásticos tiene un solo mensaje profundo es de pura casualidad. 

Voy a ir a lo que más me ha fallado en esta película: los personajes.
Me ha dado la sensación de que aquí la mayoría de personajes simplemente son SU APELLIDO. Me explico.
Lita Lestrange es interesante y tiene cierta profundidad porque es una Lestrange, aunque su personaje era uno de los pocos que me parecía que podían aportar algo. Nagini, por ejemplo, simplemente está en la película para que los fans digan: ¡ey, es Nagini! Y punto. Porque si eliminamos este personaje la historia transcurre exactamente igual. Dumbledore es Dumbledore, Nicolas Flamel... y así todo. 

Madre mía, si es que toda la película trata sobre averiguar la identidad del personaje de Ezra Miller: Credence. Toda la película nos tienen preguntándonos: ¿quién será? ¿Será un Weasly, un Potter, un Longbottom, un qué se yo...? Credence sólo es interesante por las posibilidades de su apellido. Pero quitando eso, no tiene nada. Y efectivamente, el final es puro fan service cuando por fin nos sueltan el bombazo de a qué familia pertenece. 

Una de las cosas que más me gustaron del episodio VIII de Star Wars fue la identidad de los padres de Rey. Esto ha sido muy criticado, y el que no la haya visto que se salte este párrafo. Pero, sinceramente, a mí me encantó. Lo que nos querían decir al revelar que los padres de Rey no eran nadie es que hay mundo en Star Wars más allá de los Skywalker, los Solo o los Kenobi. Hay otros personajes que no tienen que tener grandes apellidos para ser interesantes por sí mismos y hacer grandes cosas. Star Wars va más allá de eso. Incluso Kylo Ren, aún siendo un Solo, es un personaje que va mucho más allá, que es interesante por sí mismo. 

En Animales fantásticos hacen justamente lo contrario.
El personaje de Ezra Miller no puede ser interesante por sí mismo, claro que no. Para mantener el interés del espectador, tenían que darle un gran apellido. Si necesitas hacer eso, significa que tu personaje es una mierda. 

Newt Scamander no evoluciona. Nos dan de él exactamente lo que ya vimos en la película anterior: gestos raros, una personalidad introvertida y muy particular, un tanto rarito, antisocial y adorable... vale. Me parece bien. Pero necesito más que eso. Necesito que el protagonista de más de sí, evolucione, me muestre otras partes de sí mismo. Y eso no ocurre.
La relación con su hermano podría haber sido interesante, pero no le dedican ni tiempo ni atención, y se siente muy rara y forzada, sin mucho sentido. 
Lo mismo con la historia de amor entre Queenie y Jacob. Un drama que podría haber sido interesante pero que es un sinsentido inmenso, muy forzado y fuera de lugar, que te hace poner los ojos en blanco. 

¿Lo mejor de la película? 
Dumbledore. Y, sorprendentemente, Grindelwald. Y su pasado en común. Y la batalla final.
Pero tampoco tengo mucha fe en que esto se desarrolle en las siguientes entregas.

lunes, 19 de noviembre de 2018

TTLG: Clichés literarios bien hechos



¡Hola lectores!

Una de las primeras entradas que hice de esta sección hablaba sobre los clichés literarios que más odio. Tenía ganas de volver a tocar este tema, pero no quería simplemente volver a hacer una lista con clichés que detesto, así que se me ocurrió hablar de clichés que me he encontrado en libros y que están bien hechos.
Porque sí, me encanta despotricar sobre los clichés y lo repetitivos que se me hacen, pero cuando te encuentras uno que está bien construido, hay que admitirlo y aplaudir al autor/a.


He de decir que Vin nunca fue mi personaje favorito de la trilogía Nacidos de la bruma. Cumple un poco con ese prototipo de protagonista huérfana, con una infancia dura, que se ve envuelta en una guerra de la que al principio no sabe nada y que resulta que tiene unos poderes únicos. Pues sí, es un cliché, pero Vin en un personaje muy sólido y bien construido.


Muy relacionado con el cliché anterior, aquí viene el de ese protagonista que empieza el libro siendo una persona totalmente normal, un don nadie, y que luego se descubre que proviene de un linaje épico y es el único capaz de salvar el mundo o alguna cosa así. El caso de Rigg en Pathfinder no es tan exagerado, pero pasa de ser un chico que vive en un pueblo a ser miembro de la realeza.


Todos sabemos que Voldemort es un villano genial porque le coges miedo desde antes de que aparezca. El que no debe ser nombrado, el que ha hecho cosas horribles... es un villano muy oscuro por lo que te cuentan de él, más que por lo que le vemos hacer a lo largo de la saga. Y oye, está claro que el truco funciona, porque es uno de esos malos memorables.


Pocas relaciones de amor-odio me gustan. Estuve tentada de mencionar aquí Orgullo y prejuicio, pero al final me decidí por Norte y sur porque creo que es un clásico no tan conocido y que la relación entre los dos protagonistas se parece bastante a la de Darcy y Elizabeth.



Ya sabéis: chico malo -o que se comporta como un imbécil- que al principio es insoportable pero que luego resulta que no es tan malo como parece, o que todas sus acciones estaban justificadas. Me ha costado encontrar un personaje así que me haya gustado, y al final me he decidido por Gideon, de la trilogía Amor más allá del tiempo. La primera vez que leí estos libros le odié con todas mis fuerzas, pero una vez que los leí siendo más mayor me reconcilié con él, porque realmente vi que no trataba mal a la protagonista y que cuando lo hacía, efectivamente era comprensible sabiendo sus razones de antemano.


Soy una pesada con este libro. Muchos estaréis hartos de oírmelo mencionar, pero creo que es el único libro que tiene un amor a primera vista tan exagerado que es una de mis historias de amor favoritas. Hace mucho también el hecho de que sea realismo mágico, porque ya vas con más predisposición de creerte todo lo que te cuenten, aunque sea fantástico.

viernes, 16 de noviembre de 2018

El cuarto mono, J.D Barker

Image result for el cuarto mono j d barkerTítulo: El cuarto mono
Autor: J.D. Barker
Editorial: Destino
Número de páginas: 560
ISBN: 9788423353941
Precio: 20 €
Puntuación: 7,5

El detective de la policía de Chicago Sam Porter investiga el caso de un hombre atropellado, pues los indicios en la escena del crimen apuntan a que se trata de El Cuarto Mono, un asesino en serie que ha estado aterrorizando la ciudad. Su modus operandi consistía en enviar tres cajas blancas a los padres de las víctimas que secuestra y mata: una primera con una oreja, una segunda con los dos ojos, y otra con la lengua; y finalmente dejar abandonado el cuerpo sin vida en algún lugar.
El hombre atropellado llevaba una de esas cajas blancas. Se inicia así una frenética carrera contrarreloj para averiguar dónde se encuentra encerrada la próxima víctima.
El cuarto mono -o CM- es un asesino en serie que lleva ya casi cinco años actuando y a quien la policía de Chicago todavía no ha sido capaz de atrapar. Este asesino tiene un curioso código de actuar: secuestra a algún familiar de una persona que ha cometido algún crimen y se ha salido con la suya, y le envía por correo tres cajas. La primera contiene una oreja de la persona secuestrada, la segunda los ojos y la tercera la lengua. 
Tanto su nombre como su método viene de los tres monos sabios del templo de Nikko, en Japón. En dicho templo, se encuentran representados los tres monos, cuyos nombres significan: "no oír el mal", "no ver el mal" y "no decir el mal". Se dice que hay un cuarto mono, que significa "no hacer el mal". 

Este libro comienza cuando aparece atropellado un hombre que piensan que podría ser el CM, que ha vuelto a actuar. Será la misión del detective Porter averiguar si efectivamente ese era el CM, y lo más importante, averiguar a quién ha secuestrado esta vez y dónde se encuentra esa persona. 



El cuarto mono es una novela negra que ha recibido muy buenas críticas. Se la ha comparado con El silencio de los corderos y con Seven, y efectivamente coincido en que tiene elementos que me recuerdan un poco a esas películas. Todo el asunto de las cajas me recordaba a Seven, y la retorcida relación entre asesino y detective me recordaba a El silencio de los corderos. 

El libro está escrito de forma directa pero cuidada, y una de las cosas que más me ha gustado ha sido los diálogos entre los personajes. Me resultaron muy frescos y sarcásticos, además de que la cantidad de palabrotas que soltaban pegaba muy bien con el tono de la historia. 
La historia transcurre en muy poco tiempo, prácticamente es una carrera a contrarreloj para intentar salvar a la nueva víctima del Cuarto Mono, y toda la responsabilidad cae sobre Porter. Por otro lado, tenemos capítulos de un diario encontrado en el cadáver del supuesto Cuarto Mono, por lo que tenemos la oportunidad de meternos de lleno en la mente de un psicópata. 

Tal vez fuera precisamente la parte del diario lo que más me decepcionara. Digamos que esperaba otra cosa. Pensaba que iba a ser un diario que abarcaba muchos años y que nos hablaba de la vida en general del CM, pero sólo nos cuenta un episodio en concreto de su infancia. Además, pensaba que iba a ser algo que me iba a impactar más, pero ya digo que al final esta parte fue la más meh. 

Toda la historia tiene un ambiente bastante oscuro, casi deprimente. Como es típico dentro del género, Porter no tiene precisamente una vida feliz y tiene que hacer frente a su pasado y a sus demonios. El ritmo avanza constante pero sin resultar frenético hasta que se acerca el final. Sin duda, es lo mejor. Las sorpresas, la tensión que llega a su punto álgido, la forma en la que se "resuelve" todo y el último párrafo... magistrales. He de decir que, aunque es una trilogía, es un final que se sostiene por sí solo y que a mí me parece muy bueno tal y como está. Por lo tanto, de momento no tengo necesidad de leer los siguientes para tener la sensación de que la historia se ha cerrado al completo. 

En resumen:  El cuarto mono es una novela negra muy sólida y bien construida, que engancha a pesar de no tener un ritmo frenético y que cuenta con un ambiente oscuro. Lo mejor del libro para mí ha sido sin ninguna duda el final. 

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