lunes, 23 de octubre de 2017

Película: Todo, todo (Everything, everything)

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Título: Todo, todo
Director: Stella Meghie
Guionistas: J. Mills Goodloe
Género: Drama, romance
Duración: 1h 36 minutos
Puntuación: 4

Madeline, una adolescente que vive completamente aislada del mundo exterior porque es alérgica a todo, se enamora de Olly, su vecino de la puerta de al lado.
Desde que salió el trailer de esta película tenía bastantes ganas de verla, aunque ya había renunciado a leer el libro (demasiados pendientes). Tenía pinta de ser un poco pastelada, sí, pero al estilo de Antes de ti o Bajo la misma estrella, películas que disfruté mucho, siempre sabiendo lo que iba a ver.

Todo, todo me ha decepcionado muy desde el principio, y para mí, la historia no ha remontado en ningún momento, sino que ha ido a peor.
Primero empezaré resaltando la fotografía, que es muy luminosa y da aspecto de pulcritud a toda la película. Además, la casa de Madeline es preciosa: hasta a mí me daban ganas de vivir ahí. Por desgracia, ahí acaba prácticamente todo lo bueno.

Resultado de imagenMadeline es una adolescente que sufre de una extraña enfermedad: su sistema inmunológico no funciona, por lo tanto no puede tener contacto con el mundo exterior, pues cualquier pequeña infección podría matarla. No ha salido de su casa en diecisiete años, toda su vida se reduce a Internet, leer libros y hacer un curso de arquitectura -o diseño de interiores o algo así-.
Pero todo cambia el día que Olly se muda a la casa de al lado junto con su familia. Desde el principio se establecerá una conexión entre ambos, y empezarán a entablar una relación que cambiará para siempre la rutina de Madeline.


Vale, ahora vayamos con lo que no me ha gustado de esta película.
Para empezar, Madeline y Olly se enamoran exageradamente rápido. Pero en serio, exagerado. De mirarse por la ventana y ya saltar chispas entre ellos. Y de forma muy irreal e idílica. Vamos, que tenía la sensación de estar viendo un cuento de hadas. Y en general durante toda la película ha sido así: todo era demasiado idílico, todo el rato.

Sí, el drama por la enfermedad de Madeline y los problemas que esto supone está ahí, pero es como que se deja de lado todo el rato, como si se lo tomaran muy a la ligera. Todo, todo es bonita de ver, pero pastelosa al nivel de querer vomitar arcoiris.
Menos mal que lo que la hace un poco soportable es la actuación de los dos personajes principales, que le dan un toque de inocencia y dulzura a toda la historia de amor.

Y luego, durante todo el film había situaciones ilógicas o que me parecían muy forzadas. No entendía la forma de reaccionar de algunos personajes en ciertas situaciones, o cómo conseguían hacer ciertas cosas para las que no se de dónde sacaban el dinero, la verdad.
Y para terminar, el giro final que le han metido. Emmm... no. Era algo que sobraba totalmente, lo más inverosímil que podían añadir, y que si la película ya estaba siendo mala de por sí, para mí eso ha terminado de hundirla. En fin.


En resumen: Todo, todo me ha decepcionado enormemente a pesar de que sabía lo que iba a ver: un drama romántico adolescente. Una historia demasiado irreal, sin que se profundice mucho en la enfermedad de Madeline, con situaciones que no pegaban en absoluto y un giro final innecesario que ha terminado de rematarla. 
Resultado de imagen de everything everything

jueves, 19 de octubre de 2017

Tag: Un libro, una película


¡Hola lectores! 

Hoy os traigo un book-tag o movie-tag o no se muy bien como llamarlo. En realidad, la idea parte de una sección que he visto en muchos blogs de Si te gustó... Te gustará... que básicamente se trata de recomendar libros a partir de otros que ya hayas leído y que puedan tener elementos parecidos. He decidido hacer un poco lo mismo, pero en vez de con libros, con películas. Así que este tag tendría que llamarse algo así como Si leíste... Tienes que ver...



Ambas son historias que tratan el tema de la anorexia, y ambas me gustaron mucho. Lo abordan desde un punto de vista duro y realista, sin andarse con medias tintas y enseñando la realidad tal cuál es. Si tengo que elegir, me quedo con Frío, que me puso los pelos de punta. 



Contra el viento del norte y Antes del amanecer (en general, la trilogía Before entera) puede que no tengan nada que ver a simple vista. El libro trata de una historia de amor por e-mail entre dos personas que no se han visto nunca, y la película va de dos jóvenes que pasan un día juntos en Viena
Lo que me ha hecho relacionar ambas historias son las conversaciones entre los protagonistas, que tanto en el libro como en la película son los pilares de la historia y en ambos casos son frescas, naturales y llenas de sentimiento. 


Los protagonistas de ambas historias son dos niños que tienen el síndrome de Asperger -no estoy segura de si es así en ambos casos, pero desde luego el comportamiento es muy parecido - así que las dos historias dan una visión muy cercana sobre esta enfermedad. Además, ambas son dramas familiares que tratan mucho la relación entre padres e hijos. 


Tanto Los renglones torcidos de Dios como Shutter Island tratan el tema de la locura y se desarrollan en un psiquiátrico. Aunque Shutter Island tiene un enfoque más de misterio, me recordaron mucho en los protagonistas. 

domingo, 15 de octubre de 2017

Una habitación propia, Virginia Woolf

Resultado de imagen de una habitacion propia
Título: Una habitación propia
Autora: Virginia Woolf
Editorial: Seix Barral
Número de páginas: 192
ISBN: 9788432217890
Precio: 10 €
Puntuación: 7,5

En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer. 
Tenía ganas de leer a esta autora desde hacía mucho tiempo, y por fin me animé a hacerlo y ya de paso completar mi reto de este año de 5 autores clásicos que no hubiera leído antes.

En este ensayo, Virginia Woolf se mete de lleno en el tema de las mujeres y la novela. Bueno, decir que se mete de lleno tampoco es muy acertado, ya que el capítulo 1 -que tiene unas 40 páginas- es una introducción bastante tediosa sobre cómo se le ocurrió abordar el tema desde esa perspectiva, y cuáles fueron las primeras preguntas que se planteó para luego intentar resolverlas.
Me parece genial y muy interesante que la autora quiera contarnos cómo fue su experiencia a la hora de ponerse a escribir el ensayo, pero sinceramente, me importa un bledo si ese día comiste patatas fritas con pescado, tarta de postre y luego cenaste sopa y una manzana. Tampoco me interesa si te pusiste a divagar durante media hora mirando por la ventana sobre temas que nada tenían que ver con el propósito del libro.Vamos, que durante las primeras páginas me estaba aburriendo mortalmente y estaba como: ve al grano por favor.

Menos mal que, una vez que entramos en materia -las mujeres y la novela- todo empieza a ir mucho mejor.
El ensayo es un recorrido histórico y un análisis de por qué, por ejemplo, no hubo grandes mujeres poetas o novelistas en la época de Shakespeare. Fácil: no tenían independencia económica y el mundo no las dejaba escribir.
Así, Woolf va analizando la situación de la mujer a lo largo de la historia, poniéndonos ejemplos como los de Jane Auste o las hermanas Brontë, y las situaciones en las que tenían que escribir.

En realidad, no quiero deciros mucho más sobre el ensayo porque creo que tenéis que leerlo vosotros mismos. De hecho, creo que todo el mundo debería leerlo, independientemente de su sexo, edad o condición.

Una habitación propia es un libro que recomiendo leer a todo el mundo, a pesar de la introducción que se me hizo muy cuesta arriba, pues me parece que trata un tema sobre el que todos deberíamos reflexionar. 

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