miércoles, 16 de octubre de 2019

Book tag: ¡Por fin ha llegado el otoño!

Uno de los últimos libros que he leído en los que la ambientación está muy presente es Lavinia, de Ursula K. LeGuin. Ambientado en la Italia prerromana, la autora hace un trabajo excelente a la hora de mostrarnos las tierras, las aldeas, las costumbres, los rituales... y sin duda esta es una de las mejores partes del libro. 

Por favor, cuida de mamá, de Kyung-Sook Shin es uno de los libros que más me han emocionado en lo que llevamos de año. Narra la desaparación de una mujer, una madre y esposa en la estación de Seúl. Mientras su familia la busca, todos recuerdan el pasado de su madre, las promesas que se quedaron por cumplir, los viejos errores, las palabras que no se dijeron. Es un libro lleno de sentimientos, escrito con elegancia y sencillez, que toca el corazón. 

El Universo en tu mano, de Christopher Galfard, libro que todavía no he terminado pero que estoy disfrutando mucho. Es un libro científico, que nos habla del cosmos, del universo, y también del mundo atómico. Hay capítulos que son algo densos y que tratan temas difíciles, pero el autor explica todo fenomenal y cualquier persona, aunque no tenga estudios científicos, puede leer este libro y enterarse de lo que cuenta. 

Me encantaría formar parte del grupo de amigas de Las gallinas locas, de Cornelia Funke. Este grupo de cinco amigas es muy especial, y me encantaba cuando era pequeña. Se apoyan las unas a las otras y viven muchísimas aventuras y amoríos, y desde luego leer los libros es una delicia. 

Demasiado tiempo llevaba yo sin recomendar a esta autora, así que ahora os voy a hablar de Jardín de invierno, de Kristin Hannah. En este libro, la madre de nuestras dos protagonistas -dos mujeres ya adultas y con la vida hecha- empieza a contarles un cuento, que no es otra cosa que su juventud y todo lo que vivió durante el asedio a Stalingrado durante la IIGM.

Lugares oscuros no es el libro que más me gusta de Gillian Flynn, de hecho podría decir que en algunos aspectos me decepcionó un poco. Sin embargo, no puedo negar que tiene una historia oscura y retorcida, como ya es costumbre en la autora, protagonizada por personajes que distan mucho de ser buenas personas, que están llenos de defectos y de traumas, y que tejen una trama misteriosa y agobiante. 

Hacía mucho tiempo que no venía a mi memoria este libro, La evolución de Calpurnia Tate, de Jacqueline Kelly. Realmente transcurre durante el verano, no durante el otoño, pero igualmente lo he puesto en esta categoría porque es uno de esos libros cortitos, que se leen rápido y que dejan con muy buen regusto. Es una historia muy tierna y recomendada para todo el mundo. 


Llevo bastante tiempo queriendo releer El nombre del viento, de Patrick Rothfuss, y la verdad es que el otoño es una estación perfecta para reencontrarse con este libro. El tono que tiene y el tipo de narración me pegan muchísimo para leerlo durante esta época del año.

¡Y hasta aquí el book-tag! 

Y vosotros, 

¿cuáles son vuestras lecturas de este otoño?

viernes, 11 de octubre de 2019

El cuento número trece, Diane Setterfield

Related imageTítulo: El cuento número trece
Autora: Diane Setterfield
Editorial: Debolsillo
Número de páginas: 480
ISBN: 9788499088068
Precio: 10 €
Puntuación: 6,5

Un secreto de familia celosamente guardado se descubre por fin gracias a la voluntad y el tesón de una joven escritora.

Margaret, hija de un coleccionista de libros antiguos y escritora primeriza, acepta escribir la biografía de la misteriosa novelista Vida Winter, una mujer que, no obstante el éxito de sus libros, siempre ha rehuido el contacto con la prensa y ahora por fin ha elegido a Margaret para contar los hechos de su vida. 
Esta es la historia de Vida Winter, una famosísima escritora de la que no se sabe casi nada de su infancia ni de su vida privada. Un día, Margaret, una chica a la que le apasionan las biografías de personas ya fallecidas, recibe una carta de Vida Winter en la que le dice que está dispuesta a contarle la historia de su vida, para que escriba su biografía. Esa es la premisa de El cuento número trece, que de primeras me recordó mucho a la de The seven husbands of Evelyn Hugo

Sin embargo, ahí se acaban las diferencias, pues este libro tiene un tono mucho más lúgubre, gótico y misterioso. El cuento número trece destaca por su atmósfera envolvente, oscura e invernal. Es de estos libros perfectos para leer al lado de la chimenea cuando hace frío fuera. El ambiente te atrapa, te envuelve, te mete de lleno en los paisajes tristes y fríos. 
Además, este libro tiene una trama en la que predomina más el misterio y el drama. Incluso tiene algún toque fantástico, pues se hace bastante alusión a la presencia de fantasmas o de ciertos sucesos inexplicables, lo que le da un toque casi sobrenatural a la historia

La novela está escrita de forma exquisita. Es de estas novelas que se disfrutan al máximo leyéndolas de forma lenta, entreteniéndose en sus páginas. La forma en la que está escrito ayuda muchísimo a meterte en el ambiente. En este libro se respira amor por la literatura, y hay bastantes referencias a grandes clásicos como Jane Eyre o La dama de blanco. Se nota la influencia de este tipo de libros en la historia, ya que tiene una estructura y un tono muy parecido. 

Pero, pasando ahora a los aspectos que menos me han gustado, he tenido algún problema con la trama de El cuento número trece. Mi principal problema ha sido que, siendo la biografía de Vida Winter, es un personaje con el que casi no he podido empatizar. Se supone que la protagonista de la historia es ella, Vida Winter -o Adeline- y su hermana gemela, Emmeline. Y llega la mitad del libro y seguimos sin saber nada de ellas. No se nos cuenta lo que sienten, lo que piensan, casi no vemos sus personalidades. La historia se narra como desde fuera, no parece que sea una biografía -esto en parte es a propósito, pero creo que no le hace bien al libro-. De hecho, las gemelas se nos retratan desde los ojos de personajes secundarios con los que te sientes mucho más identificado. Ellas casi ni parecen humanas, sino que tienen comportamientos totalmente irracionales. Debido a ese vínculo especial que tienen por ser gemelas, se deshumanizan totalmente, se convierte en tarea imposible sentir afecto o empatía por ellas, porque durante gran parte de la historia se comportan más como animales salvajes que como personas reales. 

Esto hizo que llegado cierto punto empezara a sentirme desconectada de la historia. Es cierto que hay algunos misterios y cabos sueltos que me animaban a continuar, y toda la intriga se ve compensada al final (excepto lo relacionado con el cuento perdido, que es bastante sin más), en el que tenemos alguna sorpresa, pero se me empezó a hacer cuesta arriba la historia. Además, esperaba que la biografía fuera a abarcar más período de tiempo en la vida de las gemelas. Realmente, no pasan cosas taaan importantes en sus vidas. Esperaba más personajes, más aventuras, más salseo, y se me quedó un poco corto en ese aspecto. 

Por último, los capítulos del presente narrados por Margaret. Entiendo que son necesarios y que su historia se complementa con la de Vida Winter, pero a veces me parecían excesivos. Yo habría eliminado unos cuantos que me parecían más relleno que otra cosa,  y sólo servían para sacarme de la historia. Me interesaba bastante más la parte del pasado, así que los capítulos de Margaret se me hacían algo repetitivos y a veces innecesarios. 

En resumen:   Después de leer El cuento número trece he quedado dividida. Tiene elementos, como la atmósfera y la escritura, que me han enamorado, pero no he conseguido conectar con ciertas partes de la historia, y los capítulos que hablaban del presente a veces me sobraban un poco. 

domingo, 6 de octubre de 2019

Películas en blanco & negro que he visto últimamente


La primera película de la que os quiero hablar se llama Las mujeres, y es de 1939. En esta película absolutamente TODO el reparto está formado por mujeres, no aparece ni un solo hombre, a pesar de que toda la película gira en torno a ellos, realmente. 

Creo que para ver esta película hay que mentalizarse un poco. A ver, es una película de 1939 que habla sobre mujeres... sí, va a haber muchas cosas que se han quedado totalmente desfasadas. ¿Hay clichés? A patadas. ¿Hay comentarios y actitudes machistas? Totalmente. Pero creo que si vas sabiendo esto, es una película que se puede disfrutar y de la que se pueden sacar bastantes cosas positivas. 

Básicamente Las mujeres es una película sobre el salseo y sobre el amor. La cosa empieza cuando la protagonista se entera de que su marido le está siendo infiel con otra, y todo su círculo de amigas también está enterado. Cotilleos, mentiras, comentarios a las espaldas... todo eso está a la orden del día. Pero también hay lealtad. Y hasta cierta crítica social. Y, para la época, sí que podemos encontrar ciertas actitudes feministas y ciertos comentarios muy mordaces, sí. En general, pensaba que iba a ser mucho peor y que me iba a sacar muchísimo de mis casillas, pero me hizo pasar un rato positivo y encontré algo de crítica que no me esperaba encontrar, así que ni tan mal. 

Los mejores años de nuestra vida es de 1946 y sin duda es la mejor de las películas en blanco y negro que he visto últimamente. Eso sí, dura tres horazas, y de hecho yo la tuve que ver en varios días.

Narra la historia de tres soltados que después de la IIGM vuelven a sus vidas en Estados Unidos, y cómo tienen que volver a adaptarse a sus familias, a sus amores y a su rutina de antes de irse a la guerra. Nos va contando paralelamente las historias de los tres amigos, los problemas con los que tiene que lidiar cada uno: encontrar un trabajo decente, volver a conocer a sus hijos, reencontrarse con sus respectivas mujeres y averiguar si se siguen queriendo.

A pesar de ser tres horas, la película se hace bastante entretenida. Tiene mucho sentimiento y una construcción de personajes muy decente. Además, hay una historia de amor que va adquiriendo importancia con cada hora que pasa y que a mí me encantó: construida a fuego lento y poco a poco, como a mí me gustan. Es una película que recomiendo muchísimo si os gusta el cine clásico.

Atraco perfecto, de 1956, sería como una especie de Ocean's eleven pero con unos cuantos años más encima. La trama es prácticamente la misma: un par de ladrones planean atracar un hipódromo, y para ello reclutan un equipo de profesionales. Cada uno llevará a cabo una tarea imprescindible dentro del plan global, que será fundamental para que todo salga perfecto.

Ahora eso sí: se nota que han pasado los años por esta película. Si la comparamos con las películas actuales de grandes robos, el plan de estos señores es hasta de risa de puro simple que es. Así que sí, en cuanto a la complejidad del robo, ajustad las expectativas. La cosa es más bien simple. Sin embargo, esta película tiene un ritmo bastante ágil, cosa que sorprende para los años que tiene. Está dirigida por Kubrik, pero casi parece que pudiera haber estado rodada por Tarantino, si Tarantino fuera director de cine clásico.

De hecho, lo que más me sorprendió de esta película fue el final. Creo que es bastante inesperado y hasta un poco sangriento, con mucha acción y mucho tiro, cosa que no me esperaba para nada. Para mí, el final le suma bastantes puntos y hace que la película no se quede en algo simplemente mediocre.

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