¡Hola lectores!
Bueno, como ya sabréis se acercan las vacaciones de Semana Santa y escribo esta entrada para decir que el blog estará más inactivo que de costumbre a partir de la semana que viene y calculo que hasta el día 11 o 12 de abril, que es cuando vuelvo.
Estoy muy emocionada porque me voy de viaje con mis padres y con mi hermana nada y más y nada menos que ¡a Japón! Tengo muchísimas ganas porque nunca había ido tan lejos y Japón es un país que me apasiona.
Así que bueno, he dejado algunas entradas programadas para que el blog no esté totalmente inactivo, pero aún así no creo que me de para programar más de una entrada por semana.
Como siempre, nos vemos a la vuelta, espero volver con las pilas cargadas y llena de ideas para el blog. ¡Felices vacaciones a vosotros también!
martes, 27 de marzo de 2018
domingo, 25 de marzo de 2018
Película: Come, reza, ama

Título: Come reza ama
Director: Ryan Murphy
Guionistas: Ryan Murphy, Elizabeth Gilbert
Género: Drama
Duración: 140 minutos
Puntuación: 8
Tras varios fracasos sentimentales, una mujer decide encontrarse a sí misma a través de un viaje por Italia, la India, Bali e Indonesia. Liz Gilbert tenía todo lo que una mujer puede soñar, un marido, una casa y una brillante carrera, pero se encontraba perdida, confusa, insatisfecha. Una vez divorciada, y tras un periodo de reflexión, decide abandonar su acomodada vida y lo arriesga todo, emprendiendo un viaje alrededor del mundo.

Esta es la historia de Liz, una mujer que está divorciándose de su marido y que, a raíz de otra relación posterior que también sale mal, se da cuenta de que a lo largo de su vida nunca ha estado sola, nunca ha pasado tiempo sin estar empezando o rompiendo con una pareja, y se da cuenta de que eso es algo que tiene que solucionar.
Así que decide dejarlo todo atrás e irse de viaje por el mundo para encontrarse a sí misma, encontrar el equilibrio que hay en ella, porque sólo así podrá encontrar, al final, un amor sano.
Al empezar a ver esta película me esperaba una comedia romántica algo tipicorra, y he de decir que me he llevado una muy buena sorpresa.
Puede que no sea la mejor película del mundo, pero sí que se me ha hecho diferente en este género. Es deliciosa de ver, apela a todos tus sentidos, es capaz de transportarte a la India o a Indonesia a través de preciosas imágenes o hacerte creer que casi puedes oler la pizza que se ve en la pantalla. La fotografía es para deleitarse en ella, te entran unas ganas tremendas de recorrer el mundo.

Además, me gustó mucho el mensaje que busca transmitir. Vale, es cierto que a veces puede parecer un poco de autoayuda, pero sinceramente, me gustó la reflexión que hace sobre el amor y sobre las relaciones humanas.
Está claro que no puedes pretender encontrar el amor y a la persona perfecta si primero no te conoces a ti mismo. Es necesario pasar períodos a solas, encontrarse a uno mismo, digamos abrir todas las puertas del alma.
A pesar de que la película dura unas dos horas y media, no se me hizo larga en absoluto. En cada país que visita a Liz le esperan multitud de aventuras, personas que conocer y lecciones que aprender sobre la vida y sobre sí misma. Como dice el título, aprende a disfrutar de los pequeños placeres, de las comidas, aprende a evadirse y a meditar y, por último aprende a amar de verdad.
Realmente la última parte de la película, en la que conoce al personaje de Javier Bardem fue casi la que menos me interesó. De todas formas no digo que la relación entre ambos esté mal construida o desarrollada, para nada. De hecho, es el escalón que le faltaba a la protagonista para completar su evolución: no tener miedo de volver a enamorarse, aunque pueda fallar.
Come reza ama me ha parecido una película preciosa de ver, que se hace amena a pesar de su duración, con unos paisajes y unos colores muy bonitos y un mensaje que no se ve tan a menudo en este tipo de películas, pero que me parece muy necesario.
miércoles, 21 de marzo de 2018
Reseña: Niebla en Tánger
Título: Niebla en TángerAutora: Cristina López Barrio
Editorial: Planeta
Número de páginas: 320
ISBN: 9788408178958
Precio: 20 €
Puntuación: 6
El 24 de diciembre de 1951 Paul Dingle desapareció en el puerto de Tánger sin que se llegara a saber qué fue de él. Sesenta y cuatro años después, Flora Gascón sospecha que es el mismo hombre con el que ha tenido una aventura en Madrid y del que se ha enamorado. El nexo entre ellos: Niebla en Tánger, la novela que Paul tenía sobre su mesilla de noche.
Flora viajará hasta esta ciudad mágica y llena de secretos en busca de la autora de la novela, la única que puede decirle quién es en verdad su amante y cómo encontrarlo. Pronto se da cuenta de que es ella misma quien debe escribir el final de la historia, pues en esa aventura también está en juego su identidad; es un viaje al fondo de sí misma.
Flora viajará hasta esta ciudad mágica y llena de secretos en busca de la autora de la novela, la única que puede decirle quién es en verdad su amante y cómo encontrarlo. Pronto se da cuenta de que es ella misma quien debe escribir el final de la historia, pues en esa aventura también está en juego su identidad; es un viaje al fondo de sí misma.

Bien,
no sé muy bien cómo escribir esta reseña porque no quiero eternizarme y que me
quede una entrada kilométrica, pero tengo bastantes cosas que decir, así que
intentaré resumir lo máximo posible.
Esta autora me encanta desde que leí Tierra de brumas y me enamoré. He leído 2 libros suyos más que no están reseñados y que, aunque me gustaron, no llegaron a la altura del primero. Cuando me enteré de que había publicado Niebla en Tánger me emocioné, pero ajusté mis expectativas para que no me pasara lo mismo: vale, lo iba a disfrutar, iba a estar bien, pero no iba a ser como Tierra de brumas porque es algo imposible. Y una vez mentalizada, fui a ello. No es que no me haya gustado, pero, a pesar de todo, sí que tendría que decir que me ha decepcionado en algunos aspectos.
En primer lugar, y yo admito que esto es algo más bien personal, me dolió mucho que la autora decidiera cambiar la forma de escribir que usaba en sus anteriores novelas y utilizara otro registro. Cristina López tenía una pluma muy particular, única, no a gusto de todo el mundo y podía pecar de caótica, pero a mí me transportaba. No quiero decir que Niebla en Tánger esté mal escrito, para nada. La escritura es correctísima, muy cuidada y trabajada, muy pulcra. Pero no me evocaba lo mismo, me gustaba la sensación que tenía antes de que las palabras habían quedado en el papel tal cuál salían de la cabeza de la autora.
A lo largo de todo el libro eché de menos esa pluma, y no podía evitar pensar que habría ganado mucho -para mí, claro está- si hubiera estado escrito como antes.
Pero
vayamos a la historia en sí. ¿De qué va Niebla en Tánger? Vale, es un poco
lioso porque es un libro que abarca muchos temas. Tenemos a nuestra
protagonista, Flora, una mujer cansada de su vida y de su matrimonio, que no es
feliz, que necesita una excusa para escapar. La excusa se la proporciona Paul
Dingle, con quien se acuesta en una noche loca. Después de eso, Paul desaparece
misteriosamente y Flora, que tiene claro que esto tiene algo que ver con el
libro que estaba leyendo aquella noche, Niebla en Tánger, decide ponerse a
investigar y para ello se marcha a Tánger a conocer a la autora del libro, para
ver si le puede arrojar un poco de luz sobre el asunto.
Sí, dicho así no tiene mucho sentido y parece un poco loco que Flora se marche a Tánger de la noche a la mañana en busca de un amante perdido al que conoce de una sola noche. Pero bueno, esto es una mera excusa y una vez que ya estamos en Tánger se puede olvidar la forma un tanto surrealista en la que comenzó todo.
El libro alterna los capítulos de Flora y los capítulos del propio libro, Niebla en Tánger, narrados por su protagonista: Marina Ivannova. Vamos, una historia dentro de una historia. Así se dibuja una trama con tintes detectivescos, con elementos fantásticos y hasta un poco de mitología, con secretos e intrigas del pasado y con la evolución personal que sufre Flora. Además, se habla mucho de literatura y hay bastantes referencias a autores como Wilde o historias como Las mil y una noches.
Vamos, que temas no le faltan, y ninguno está mal tratado. Pero, al final, ha sido un libro que me ha dejado más indiferente de lo que pensaba. Creo que, en parte, al abarcar tantas cosas, como que ninguno de los elementos me ha llegado a calar.
Por ejemplo, esperaba que se profundizara más en el personaje de Flora y tuviera más arco su evolución, que es cierto que la tiene, pero al final no tiene tanto peso en la trama y todo ocurre prácticamente al final. Esperaba más desarrollo. El personaje de Paul Dingle me fue completamente indiferente. El misterio final, no estuvo mal pero tampoco es que fuera el giro más asombroso del mundo. En fin, que al final como que esperaba más en algunos sentidos, y aunque es un libro que se disfruta, se lee muy rápido y entretiene, a la hora de la verdad tampoco me ha dicho nada.
La ambientación es algo que sí quiero destacar. Se nota que la autora conoce Tánger de primera mano porque está muy bien recreado. De hecho, me han entrado unas ganas tremendas de visitar la ciudad, con sus casas blancas, su costa, sus mercados, sus tradiciones y sus gatos callejeros.
El arte, si es verdadero, toma la vida como materia bruta, la recrea, la inventa, la imagina, la sueña, dice Wilde.
El artista ha de crear la vida, no copiarla.
Sí, dicho así no tiene mucho sentido y parece un poco loco que Flora se marche a Tánger de la noche a la mañana en busca de un amante perdido al que conoce de una sola noche. Pero bueno, esto es una mera excusa y una vez que ya estamos en Tánger se puede olvidar la forma un tanto surrealista en la que comenzó todo.
El libro alterna los capítulos de Flora y los capítulos del propio libro, Niebla en Tánger, narrados por su protagonista: Marina Ivannova. Vamos, una historia dentro de una historia. Así se dibuja una trama con tintes detectivescos, con elementos fantásticos y hasta un poco de mitología, con secretos e intrigas del pasado y con la evolución personal que sufre Flora. Además, se habla mucho de literatura y hay bastantes referencias a autores como Wilde o historias como Las mil y una noches.
Vamos, que temas no le faltan, y ninguno está mal tratado. Pero, al final, ha sido un libro que me ha dejado más indiferente de lo que pensaba. Creo que, en parte, al abarcar tantas cosas, como que ninguno de los elementos me ha llegado a calar.
Por ejemplo, esperaba que se profundizara más en el personaje de Flora y tuviera más arco su evolución, que es cierto que la tiene, pero al final no tiene tanto peso en la trama y todo ocurre prácticamente al final. Esperaba más desarrollo. El personaje de Paul Dingle me fue completamente indiferente. El misterio final, no estuvo mal pero tampoco es que fuera el giro más asombroso del mundo. En fin, que al final como que esperaba más en algunos sentidos, y aunque es un libro que se disfruta, se lee muy rápido y entretiene, a la hora de la verdad tampoco me ha dicho nada.
La ambientación es algo que sí quiero destacar. Se nota que la autora conoce Tánger de primera mano porque está muy bien recreado. De hecho, me han entrado unas ganas tremendas de visitar la ciudad, con sus casas blancas, su costa, sus mercados, sus tradiciones y sus gatos callejeros.
Niebla en Tánger ha sido una lectura original, con multitud de temas y toques fantásticos y hasta detectivescos y una ambientación exótica, pero que al final no ha sido todo lo que esperaba.
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